Inflación rebasará el objetivo de Banxico en 2018

La inflación al cierre de 2018 será de 4.25%, según la mediana de los pronósticos de 18 grupos de análisis consultados por El Economista. Esto la ubicaría por encima del objetivo de Banco de México (Banxico), de 3.0% más/menos un punto porcentual, al que se esperaba llegar este año.

La Junta de Gobierno de Banxico reconoció en la última minuta de la institución que el balance de riesgos para la inflación se ha deteriorado y es al alza, por lo que anticiparon que la convergencia al objetivo de 3.0% será más lenta de lo previsto, aunque manteniendo su expectativa de que al cierre de 2018 se logrará el ajuste del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

Conociendo los datos del cierre de 2017, cuando la inflación alcanzó un nivel récord en 17 años de 6.77%, los analistas difieren respecto a las expectativas del Banco Central. El riesgo de una depreciación cambiaria y la volatilidad de los precios agropecuarios y de los energéticos son los factores que los especialistas consultados más señalaron como los principales elementos que podrían frenar el proceso desinflacionario.

Los pronósticos sobre inflación para el cierre del año van desde el 5.0% hasta el 3.8%, aunque la mayoría coincidió en que durante enero se verá el pico de la inflación para 2018, empezando a descender a partir de entonces.

Para Mario Correa, economista en jefe de Scotiabank, lo importante no será cuándo se alcance el pico de inflación durante este año, sino cuándo logrará ubicarse por debajo del 5.0% y después del 4.0%, aunque descartó que este año lo podamos ver materializado.

“No vemos que este año vaya a descender por debajo del 4.0 por ciento. Va a tardar más tiempo porque venimos de un nivel muy alto y vemos que se han generado algunas otras presiones en otros componentes del INPC, no nada más aquellos afectados por los combustibles y el tipo de cambio”, sostuvo el analista.

Jorge Gordillo, director de análisis económico de CI Banco, coincidió en que la inflación no concluirá el año dentro del objetivo del Banco Central aunque adelantó que podría ser en abril cuando logre romper el piso de 5.0 por ciento. “Creemos que la inflación estará por debajo del 5.0% en abril, y cerrará el año un poco arriba de la meta de Banxico. Menos de 4 este año no creemos que lo vaya a conseguir, quizá tenga que esperar hasta el año que entra”, explicó en entrevista.

Aunque los principales riesgos que se vislumbran para la inflación vienen por los efectos de una depreciación cambiaria, que a su vez sería el resultado del clima de incertidumbre generado, por ejemplo, por el proceso electoral de 2018 o la renegociación del TLCAN, existen otros elementos que están en la mira de los analistas.

El cambio de metodología en la estimación del INPC por parte del INEGI es uno de los factores que fue referido por algunos de los encuestados, factor que incluso podría modificar las expectativas de inflación en el transcurso del año.

Alejandro Cervantes, economista senior de Banorte, expuso que el cambio de metodología que implementará el INEGI respecto a la medición del INPC en la primera quincena de agosto hará que componentes muy volátiles —como frutas, verduras y alimentos procesados— tendrán un mayor peso en la ponderación del indicador. “En la medida que estos índices, que son más volátiles, tengan un mayor peso en el INPC; el indicador en su conjunto tendrá una mayor volatilidad”, afirmó.

Dada esta posibilidad, Felix Boni, director general de análisis de HR Ratings, no descartó que, una vez realizados los cambios en el INPC, se pudieran hacer cambios en los pronósticos sobre el índice. “En cuanto ya tengamos el nuevo índice, obviamente vamos a tener que cambiar muchas de nuestras proyecciones. Hicimos lo mismo en cuanto al modelaje del PIB cuando cambió la base y tuvimos que cambiar nuestras expectativas”, dijo.